domingo, 19 de mayo de 2019

Palmaditas

Salgo. Solo. A buscar algún sitio donde no me traten como a un delincuente. Porque sí. La he liado. Me he dedicado a meter cizaña cuando he visto abusos, engaños. Ya no tiene sentido denunciar. No me hacen ni puto caso. Trato de huir. Pero es entonces cuando me persiguen, me tienden trampas. Porque he hecho daño a los malos. Porque al que está solo se le acusa de raro. Porque al que no tiene más consuelo que ser Quijote, se le quiere hacer enloquecer más aún.

Y me dicen que me supere, que está en mí. Todos me quieren curar de la misma manera. Todos se enorgullecen de haberme dado una palmadita.

Disculpad, eso lo tengo muy visto. Me incomoda ya. Lo veo venir. Dejad de querer ganaros el cielo.

No necesito amigos!! Estoy desesperado!! No lo entendéis? Necesito otra cosa y no quiero encontrarla donde la encontráis vosotros. 

viernes, 3 de mayo de 2019

La feria de abril

ocas han sido las ferias de abril que he diafrutado. Cuando iba de pequeño con mis padres, me entraban unos ataques de asma descomunales. Terminaba llorando a lágrima viva y tenía que volver a casa o aguantarme. Un paseíto de día o de noche, montarse en un coche de caballos, un ratito, para mí está bien. La verdad es que lo que más disfruto es la calle del infierno. Hay gente que celebra la feria como el reto del aguante. Rebujito, comida mala, sevillanas o música mala, muy mala, y estos últimos años cargamentos de winstrol que si quieres tomarás y si no, probablemente también si es que tienes suerte y no te dan otra cosa. Si no conoces a nadie no vengas. Mi caseta era la del Cemen-i. Recuerdo una feria hace 3 ó 4 años, que hice un esfuerzo por llegar desde el pueblo en que trabajaba a la caseta para comer con mis padres, hermanos, cuñados y sobrinos. Era socio de ese cluz. Cuando llegué no me dejaron entrar porque iba en botines y encima mi padre me regañó... Pues en feria, señores, en mayo (que no abril); ¿qué mejor sitio para disfrutar que la playa? Ay, cuanto farso cerdillano de las tierras de conquistadores hay por la villa. Qué lástima.