lunes, 11 de marzo de 2019

Hablemos de la olanzapina

Hacía tiempo que no entraba con un pequeño escrito sobre un tema más estrechamente ligado al blog.

Hoy quiero empezar el día hablando de esta m.... La Olanzapina.

Cuando un eminente psiquiatra, miembro de la Sociedad Española de Neurología me dijo en 1998 que el nunca me mandaría esa porquería, no se quedó corto con el calificativo.

Esta pastillita que se comercializó con el sugestivo italianismo de Zyprexa (Carrera) me la dieron como si de una píldora milagrosa se tratara. Era el Dr Pérez un pobre residente que probablemente supiera de psicofármacos chispa más o menos lo que yo ahora.

La Olanzapina te deja cansado, impotente, hambriento, sin azúcar....

Joder! Que mi sueño es hacer un Ironman algún día.

-Tranquilo, sólo será unos días.

-(Sí claro, hasta que me deprima otra vez, se confirme el diagnóstico que me han plantao, tenga que ampliar la baja por depresión, me aconsejen suplementos de Omega3 y acabe poco menos que en pañales) (No señor(a). A mí no me de esa mierda)

Hoy día, 20 años después, su prescripción es masiva. Es la aspirina de los "enfermos mentales". En EEUU ya han tenido que hacer frente a demandas millonarias pero... siempre les quedará Europa. Al fin y al acabo... aquí ¿quién coño manda?

No hay comentarios:

Publicar un comentario