lunes, 9 de enero de 2017

Empezar de nuevo

Ayer por la tarde regresé al pueblo en el que trabajo este año. Se acabaron las vacaciones de navidad que he pasado en familia, disfrutando de su compañía, de las buenas comidas y de los paseos por el centro de Sevilla.

Cuando iba a acostarme me sentí hundido. Vuelta a madrugar y a estar sólo por las tardes.

Esta misma tarde, después de nadar y hacer la compra llegué a casa y me dije a mí mismo que esto tiene que cambiar. Así que he dado una vuelta por el pueblo. He estado por calles por las que antes no había pasado y he visto un par de bares con veladores cubiertos, junto a calefactores, en los que se podía fumar. He entrado en uno de ellos. Tenía buenas tapas. He pedido un café cortado descafeinado con sacarina y me he liado un cigarrillo.

Entonces me he dado cuenta de cuáles fueron las circunstancias que hará cosa de un año me hicieron salir de la depresión en la que también entonces me encontraba.

Encontré por aquel entonces un bar tipo taberna en el pueblo en el que estuve con personajes curiosos. Algunos británicos que vivían allí permanentemente con los que practiqué hablando en inglés y otros personajes del pueblo con los que me eché algunas risas. En ese pueblo había también otro bar donde veía los partidos de fútbol y conversaba con otros habitantes del pueblo. Esto me animó.

Hoy, al estar sentado en el bar de este nuevo pueblo he pensado que quizás éste u otro sitio de este pueblo me ayuden a animarme, a ambientarme y dejar de sentirme tan solo. Hoy siento que hay un poco de esperanza en volver a ser feliz.

1 comentario:

  1. Hola. Me alegra leerte. Siempre hay esperanza (a no ser que veas caer un gran meteorito mientras una horda de zombis se aproxima hacia tí).
    Tonterías aparte, siempre hay esperanza. Me recuerdas que la felicidad se haya en las cosas más simples que a veces olvidamos.
    Estoy segura de que, desgraciadamente,a día de hoy no somos nosotros mismos... Quizás es debido a los factores socio-culturales decadentes que fomentan los dueños de las mayores corporaciones y conglomerados, bancos etc... la comida... Y la tecnología que nos dejan usar... Es interesante investigar sobre las ondas Wifi, 5G etc... Resulta que interfieren con las funciones cerebrales, para mal, claro.

    Es un placer comentar en tu página. Saludos desde Sevilla.

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