lunes, 8 de junio de 2020

La roncha más grande

Que sea culpable de tantos miedos
No significa que sea el origen
Me niego a perder en este juego
De llantos y egos. 

Fue mi locura por ti la que provocó tu temor y fui la excusa perfecta para sabe Dios que horror oculto manchara tu piel. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa... Si de algo fui culpable es de adorarte tanto, de no entender tus maneras y de querer arreglar mi asalto. Hay que ser muy cretino para echarme a mí el marrón de tener que sacarte de España. Cretinos los que como un tal señor director no dejaron acercarme a pedirte perdón. 

No es tan fácil librarse de un error. Ay qué lejos queda ya la chica de la que me enamoré. Sabes, hoy vine a la playa y por eso te recordé. Dirás que no sabes por qué. Es el rencor por una roncha que poco a poco pagaré. Ojalá que la tuya tenga tratamiento. Con las patas colgando al escuchar tus lamentos me quedé. 

De niños chicos es la cara de uno que yo me sé. 

La burbuja que han creado para tenerte contenta un día de estos revienta y será por mi culpa otra vez. 

Con gusto, tranquilo, tomando el sol te deseo que la roncha más grande te libre de tu veneno. (A mí me ha librado). 

lunes, 10 de febrero de 2020

Hacer el amor

Vivimos en una sociedad en la que se presume de promiscuidad, de saber cómo se hace, de saber moverse en los ambientes adecuados para que la sexualidad, elevada al altar de las necesidades, sea satisfactoria. 

El modelo de sexualidad predominante es una obra más del sistema capitalista que hipersexualiza a la mujer para ¿igualarla? al hombre. 

Se dice que un hombre sabe tratar, sabe cómo excitar a una mujer, porque independientemente de ser o no atractivo, ese hombre satisface las fantasías impuestas por las diferentes pero concordantes modas de series y películas americanas desde los 80 hasta nuestros días. 

Qué lástima que la canción de Madonna 'Like a Virgin' no haya calado más en la cultura popular y que la inocencia brille por su ausencia entre nuestros jóvenes. Mientras, los adultos asumimos, unos con agrado y otros con resignación, la basura (desde mi punto de vista) que hemos y seguimos consumiendo tras las pantallas... y huele cada vez peor. 

jueves, 30 de enero de 2020

El origen de la "enfermedad mental". The origin of "mental illness".

Es fácil imaginar que un ambiente familiar tóxico puede afectar a la estabilidad emocional de una persona y ser el origen de crisis de ansiedad, estados depresivos y en definitiva afectar a la "salud mental" de un niño o adolescente. Es frecuente que en familias desectructuradas los jóvenes caigan en el abuso de drogas o alcohol o en actividades delictivas.
Pero ¿dónde está el límite entre un ambiente familiar tóxico y uno saludable?
En la psiquiatría actual, cada vez más medicalizada, no se ahonda en esta cuestión.
Cuando el ambiente familiar es cláramente tóxico, se interviene en mayor medida
pero cuando hay dudas, la tendencia es clara: la familia del enfermo, que puede tener la capacidad de decidir en casos de internamientos involuntarios debe quedar satisfecha. Es mucho más higiénico proceder de esta manera que agotar recursos y valioso tiempo en investigar la historia familiar.
Los psiquiatras diagnostican "enfermedades mentales" a partir de criterios subjetivos (entrevistas con pacientes, en ocasiones ya bajo los efectos de alguna medicación, o con familiares que tienden a ocultar que haya habido conflictos familiares serios).
Los familiares, ante la posibilidad de sufrir el alejamiento del "enfermo mental" abrazan a los médicos y al tratamiento y se convierten en cómplices de la caída del "enfermo mental" en manos de los psiquiatras. Por supuesto nadie niega que los familiares no quieran lo mejor para uno, pero ¿saben acaso los familiares qué es lo mejor?
Tras mi primera crisis con 17 años, que terminó en un ingreso forzoso y en medicación abusiva a la fuerza, nada volvió a ser igual. Se me cortó la posibilidad de "desplegar las alas" y cambiar mi personalidad. De acuerdo que hubiera sido un proceso traumático, pero estoy convencido que nada en comparación con lo que tuve que vivir. Con 19 años, medio recuperado de lo anterior, volví a sentir la fuerza que me empujaba a abrir las alas; y con 22; y con 25, pero todas acabaron en ingresos forzosos. Éstas veces, además con la dificultad de enfrentarme a unos familiares, con los que todavía vivía, completamente convencidos de que la medicación es mi única salvación. No voy a negar que mi comportamiento fuera extravagante, pero si no incumplí ninguna ley ni puse en peligro la vida de nadie, ¿con qué derecho se me somete a un castigo de semejante calibre?
Vives en una familia en la que todos te quieren pero nadie te escucha ni comprende. No tienes recursos económicos. Te enfrentas al control inquisitorial de los psiquiatras, que tienen el poder de encerrarte y medicarte contra tu voluntad. ¡Es tan aberrante!. ¡La situación que se vive es tan asfixiante!, que se desea abandonar la vida, y encima este deseo resulta ser un síntoma más de la enfermedad. La mayoría de la sociedad no es consciente de esto. Creen que los tiempos de la Edad Medía en los que existía la inquisición o la caza de brujas ya han pasado. Pero el poder de las empresas farmaceúticas es muy grande.
Jóvenes psiquiatras siguen formándose en esta escuela. No dudo que la mayoría tenga buenas intenciones. ¿Pero es que no se dan cuenta de la aberración que supone la práctica psiquiátrica actual?. Cuando un joven (o un niño con algún "trastorno") llega ante un psiquiatra por primera vez, sólo o en compañía de un familiar y recibe la primera pastilla tiene lugar la primera incoherencia. ¿Qué ciencia médica es ésta que basa el diagnóstico o decide el tratamiento farmacológico para un individuo que se supone que tiene una "enfermedad mental" en entrevistas con familiares? En primer lugar, no tiene sentido hablar de enfermedad mental. Hablen ustedes de enfermedad del sistema nervioso o del cerebro. ¿Saben acaso lo que es la mente? Desde luego, no es un lugar físico del que se pueda encargar ninguna ciencia seria. En segundo lugar, si consideran que el "trastorno mental" tiene su base en un proceso fisiológico dañado, pruébenlo. Y en tercer lugar, valoren más el poder de la psicoterapia. Es duro, pero si quieren ayudar a personas con problemas nerviosos o existenciales, se han equivocado de carrera. Han estado muchos años estudiando el cuerpo humano y ahora quieren extrapolar las prácticas de la medicina física a la mental, y lo hacen usando el calzador. Además, no sólo traen el lastre de una medicina física ya de por sí excesivamente medicalizada y movida por intereses económicos; sino que en el caso de la psiquiatría, estos intereses son exagerados debido a los costes desorbitados de los tratamientos, de los que se hace cargo el estado. Ser psiquiatra es convertirse en un agente de control del estado y en tener el poder de decidir sobre la libertad de una persona. Supone tener la capacidad de convertir la vida de una persona en la vida de un zombi; y por supuesto la de ganar muchísimo dinero y viajar en primera clase a congresos por todo el mundo a costa de esto.
No es de extrañar que el perfil psicólogico de un psiquiatra siga siendo más que cuestionable.

martes, 21 de enero de 2020

La perrocracia

¿Quién nos habrá metío a nosotros los españoles...., ¡a nosotros los andaluces!..., que tener perros es casa más grandes que un demonio..., ¡en nuestras casas!..., es sano? Y lo digo también por los casos en que las casitas o apartamentos se convierten en parques temáticos estilo Castillo de Las Guardas.

-¡¡Es que dan mucho cariño!! 
-¡¡Y son más nobles que muchas personas!! 

No lo dudo señoras y caballeros, pero no sitúen ustedes a la especie humana en un escalón inferior, que a muchos sólo les falta hacer un busto de su mascota, tatuársela, llevarla al peluquero, hacerles la pezuñicura,... 

¿Cómo? ¿Que ya lo hacen?... Pero..., entonces, ¿con lo que les queda de paga pueden llegar a fin de mes? 

Claro... ahora entiendo esa serie americana en la que el perro es el auténtico cabeza de familia y lee el periódico mientras fuma su pipa. O la entrañable Chicho Terremoto. 

Desde mi punto de vista, el ser humano merece una segunda oportunidad.

...

sábado, 18 de enero de 2020

Esperanza

No es fácil encontrar el lugar y el momento para expresar y plasmar el final de un sufrimiento.

Quiero y busco la calma, el reposo y el aliento para manejar y transmitir este ovillo de sentimientos.

La temática de unos versos se vuelve y se revuelve y el lapicero corre detrás de mis pensamientos.

¿Y el amor? Ese amor que en ocasiones he rozado sin quererlo ha cambiado de moradacreerlo.  Ahora es veneno en un corazón sediento.

Pero aunque lo pienso y lo repienso sé que valió la pena no morir en los intentos.

Intento agarrar el hilo, la esperanza y la ilusión para darle tres patadas a la rabia y al lamento. Tengo que sincronizar los impulsos y los tiempos, y sé que lo lograré como nunca dejé de creerlo.

miércoles, 8 de enero de 2020

La Magdalena

Este personaje histórico y la interpretación que el cristianismo ha hecho de él a lo largo de la historia de la civilización occidental no ha sido fruto de la correspondiente polémica.

Parece maquiavélico otorgar a María (La Virgen) un papel de Santa Inmaculada y a Magdalena (una prostituta) el de heroína incuestionable. 

Puede interpretarse que ambos caminos extremos o el necesario paso por ambos perfiles es necesario para la plena realización personal de una mujer. 

Afortunadamente, en la última película sobre esta figura de La Magdalena se dibuja un perfil que, dentro de los parámetros dominantes en la cultura de su época, abre la puerta a profundizar en la vida de Jesús y las personas que pudieron estar a su alrededor que nos hacen sentirnos menos estúpidos o manipulados por intereses espúreos de una en absoluto Santa Iglesia.